Aracena, ese maravilloso pueblo de la sierra. Casas blancas, calles empinadas, y muchos sitios para jugar y corretear. Allí me crié y encontré algunas de las personas que a día de hoy me acompañan y siempre lo harán. Aquí va la pequeña historia: Originalmente yo no era amigo de Cecilia, sino de su hermana Eva, Éramos todos de la misma pandilla, nos juntábamos para hacer cosas de crios y la verdad es que aquellos fueron mis mejores años, imagino que como a todos cuando somos jóvenes y disfrutamos de la vida sin preocupación. Por corretear por el pueblo y de haber estado en casa de Eva de pequeño, ya me fui quedando con las caras de los herman@s, y ahí estaba la Xoly…cerca del cubo siempre. Los caminos son curiosos y nunca sabes por donde nos llevará el destino.

Igualmente, pero por el otro lado,  no era conocido de Blas al principio, sino de Moises (Mom para los amigos), que es el marido de Cristina (Una de mis mejores amigas) que a su vez es hermana de Agustín, el mejor amigo de Blas, y con esto el círculo se tenía que cerrar por si solo. Y así fue. Con la edad hemos formado una pequeña familia de conocidos que estamos los unos para los otros. Y así, los considero, y hoy más que nunca: familia. Supongo que con todo esto os podéis imaginar el orgullo que fue ser el fotógrafo de la boda de mis amigos, con mi gente y en mi pueblo, donde muy a mi pesar no me salen apenas bodas (La vida…).  Una vez dicho esto, y dejado claro lo importante que son estas dos maravillosas personas para mi, os dejo algunas de las fotografías reveladas del día de la boda. Espero que os gusten tanto como me ha gustado a mi revelarlas y verles felices.