Y llegó el día. Ese momento que estaban esperando con tantas ganas. Ya son marido y mujer, aunque ya lo eran todo antes de la ceremonia, ahora Sonia puede decir por fin eso de “Mi esposo” 🙂 Sonia y Jonathan son una pareja única, de las que dejan huella. Buena gente, amables, cercanos, un orgullo poder decir que he hecho una pareja amiga increíble. Si a esto le sumamos que su boda tuvo momentos que me erizaron la piel.. y más de uno, que ya es complicado, el resultado es indescriptible. Os podría contar como veía por mi visor, a Jonathan llorando cuando su hermano le cantaba a viva voz delante de todos.. era mágico, íntimo, y sobrecogedor, una maravilla, de veras… para nosotros queda ese momento. En estas fotografías hay un cariño digno de mencionar, porque disfruté muchísimo realizando vuestra boda, me lo pasé tan bien.. era un placer veros disfrutar, bailar, reír, en definitiva, ser felices.

Ya hemos hablado de esto en persona, pero siempre tendréis aquí a un amigo, y vosotros sabéis que nos volveremos a ver, en persona y por el visor. Esperamos que os gusten las fotografías.

Sois los mejores.

Un abrazo

Manuel.