Las sesiones de fotos a embarazadas son un mundo, y os explico el porqué. Normalmente las futuras mamás tienen una sobredosis de información en todos los ámbitos. Y el fotográfico no es la excepción. Quiero esto, quiero esta foto, esta otra, etc etc.. y vienen con revistas y fotos que quieren copiar, pero lo que no se dan cuenta es de que muchas fotografías están atadas al entorno donde se hacen. No es lo mismo un piso de 40 metros cuadrados que un parque natural verde. Y ese es uno de los mayores inconvenientes de la fotografía en este caso, y por ende, que no te dejen hacer lo que tu quieres o sabes. Pues bien, lo que os traigo hoy es el caso contrario. 100% contrario.

Así da gusto trabajar. Libertad artística, buen rollo y perfecta disposición a la sesión..

Cuando te encuentras con una pareja tan dispuesta y que lo primero que te dice es “Lo que tu digas” (Y creedme que no es tan normal) te dan ganas de hacer de todo! Carlos y María se portaron increíbles, atentos, divertidos, y hasta me pusieron una tapita de queso (Riquísimo jejeje). Hicimos fotos en Tomares, en un parque cerca de su casa a una hora temprana porque la tarde la tenían cogida (Prefiero el atardecer, pero por motivos laborales era imposible), así que lo hicimos por la mañana. Cuando las cosas fluyen, se nota, y se notó. Por supuesto hay que mencionar y agradecer a mi asistente, el señor Cruz, sin el que la sesión no habría sido posible!!

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